El embarazo, la mujer y la sexualidad femenina

Hace unos días me pasó algo curioso al ir a comprar y me gustaría compartirlo contigo y sabe de tu opinión. 

Hola mamá. ¿de dónde vienes? -Hola bebé, acabo de comprar algo de ropa interior. -Y, ¿qué es?- dice bebé abriendo la bolsa apresuradamente. Vayaaa!! ¡unas bragas rosa y azul! ¡Qué bonitas! Yo quiero. ¿Son para mí? Lo siento bebé, son para los “días de mujer”. – le dije. Se quedó mirándome con una cara de interrogación, preguntándome acto seguido: -¿Qué es eso mamá? -¿El qué hija? -Eso, “días de mujer”.

El otro día me disponía a comprar unas braguitas nuevas. Entré en un comercio y la dependienta muy amable me comentó que había varios modelos. Me dijo: tenemos los modelos brasileña, tanga, sin costuras, las bajitas de cintura y las que son para los “dias de mujer”. Aaahhh…. contesté. No pude mediar palabra a su explicación. Me fuí del lugar con mis braguitas en la bolsa y pensando en sus palabras y preguntándome si ella se siente MUJER únicamente los días en que tiene la menstruación. ¿Acaso los demás días del mes no somos mujeres? ¿Qué sucede con las niñas o las mujeres que no tiene la menstruación? ¿No son mujeres? ¿Esta forma de hablar nos hace cerrar los ojos inconscientemente a nuestra feminidad y a una gran parte de la información que por el hecho de ser mujer poseemos? ¿Es bueno escondernos de nosotras mismas? Esos “días de mujer” son, como ya habréis adivinado, los días en que la mujer tiene su menstruación y sin la cual no sería posible la llegada de un bebé a la familia. Casi nada, ¿verdad? Cuando hablamos o decimos estas u otras frases similares respecto de nosotras ¿qué estamos escondiendo?¿refuerza o perjudica nuestra feminidad y sexualidad? o, ¿nos impide sentir todo nuestro potencial interior? Dicho de otra forma, ¿porqué hablamos tan a escondidas de nuestro cuerpo? ¿Qué nos impide hablar abiertamente de nosotras y nuestros procesos femeninos (la llegada de la menstruación, el embarazo, el parto, la menopausia)? Hablar de sexualidad femenina es un tabú en la actualidad. Si nombramos la palabra clítoris o matriz ¿Sabemos qué es, situarlo en el cuerpo y sus funciones?.¿Y si hablamos de la uretra o la vagina? Cuando nos llega el deseo de ser madres ¿en que nos beneficia el hecho de conocernos a este nivel? Te invito a descubrirlo, a reflexionar sobre ello. Para que un embarazo sea placentero y vivido plenamente aceptando todo lo que nos trae hasta la llegada del bebé y su posterior crianza y educación, una mujer necesita conocerse y saber de su sexualidad y de cómo funciona su cuerpo pues esta información le va a resultar muy útil para acoger el parto con seguridad. Cuando entro en clase de yoga es hermoso ver como las embarazadas están llenas de felicidad y deseosas de conocer y aprender lo necesario para prepararse para el parto en un ambiente que les reporta confianza y donde reciben pautas para resolver posibles inconvenientes o molestias propias de su estado. Gracias al yoga la mujer se prepara mental, física y psicológicamente para el nacimiento de su bebé, partiendo desde donde ella se encuentre y dándole progresivamente toda la información que demanda y necesita para su bienestar y el de su bebé y familia. No olvidemos que la pareja y familia tienen un papel sumamente importante pues son el entorno más directo de la mujer y su sostén emocional. Mi vocación es esta y cada mujer embarazada que llega a clase es parte de mi familia y la cuido con sumo esmero ya que siento que es fundamental estrechar lazos de unión para darle seguridad y que pueda sentir que el yoga es una prolongación más de su ser. Todo este trabajo prenatal se alarga hasta el día del parto, en el que si la mujer lo desea concertamos una clase privada a la que puede acudir con la persona que la va a acompañar el día del parto para reforzar lo aprendido. También puedo ofrecerle, si lo pide, la posibilidad de estar presente en el parto pues es un servicio exclusivo de apoyo que ofrezco a mis alumnas. Después del parto, es tan hermoso ver como llegan los bebés a clase con sus madres. En esta etapa, seguimos el trabajo con el reforzamiento perineal, reeducación respiratoria y postural, de descompresión abdominal, relajación, canto, en coordinación con las posturas de yoga, que nos aportan equilibrio, solidez, paz, confianza… Formamos una familia y desde entonces seguimos unidas. Esto es magia y esto es lo que deseo para todas las mujeres del mundo. Pero no solo el embarazo o el postparto son de gran importancia en la mujer. También lo es cada etapa de su vida, y cuando viene con algún problema de incontinencia urinaria, prolapso, etc, cuidamos juntas de mejorar todo ello en coordinación siempre con el profesional médico especializado, en clases privadas además de en grupo. Te invito a descubrirte y fortalecerte en las clases de yoga embarazadas, postparto, mamás y bebés y en grupos de adultos y también en clases privadas.

“El parto puede convertirse en la más grande de las escuelas, puede representar un verdadero “camino”, no un “camino suave” pues el parto es un terremoto, un maremoto, sino un “camino inteligente” y de bondad”. (F.L.)

 

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